Era de noche, una fria noche de diciembre, yo volvia a casa, después de estar en el bar con mi novio, bueno, mejor dicho, mi ya ex novio... solo con pensarlo, sentia como las lagrimas venian a mis ojos... me ha dejado por otra... Ahora solo queria llegar a casa y poder desahogarme, gritar, llorar y romper cosas.
Andaba cabizbaja, con el pelo en la cara y con los ojos humedos y rojos. No pretendia que nadie me viera la cara en ese estado, pero de repente noté un golpe en mi hombro derecho. Levante mi cabeza muy rápido para pedir disculpas y seguir con mi camino, pero cuando alzé la mirada, y vi ese pelo rojo, y esos ojos dirigiendome una mirada entre simpatica y cariñosa solo pude balbucear un poco, y provocarle al chico una pequeña risa. El chico era un poco más alto que yo, y le considero delgado, con una cara muy dulce, pero con algo... algo que me inquietaba...
-Lo... lo siento, no iba mirando... ha sido mi culpa-Tenia una voz muy fea, se me notaba que estaba llorando, con la nariz taponada, y el rimel corrido
-No, tranquila, no pasa nada... espero no parecerte un poco atrevido, pero ¿estas bien? Parece que has estado llorando-Dijo con una pequeña sonrisa
-Si... yo... –derramé unas lagrimas- me acaba de dejar mi novio en aquel bar de allí... me ha dejado por otra-rompí a llorar. El me abrazó, no entiendo porque, ni siquiera conocia su nombre, ni el el mio, pero notó que lo necesitaba, necesitaba un abrazo, y el me lo dio, simplemente me lo dió. Yo seguí llorando unos minutos en sus brazos, hasta que me di cuenta de la situación.
-Gracias ,necesitaba un abrazo, pero ni siquiera se como te llamas...
-Gerard. Gerard Way. Encantado de conocerte, em...
-Angela. Solamente Angela. -esbocé una pequeña sonrisa-
-¿Estas mejor? ¿Quieres que vayamos a tomar un café? Invito yo.
-¿Café? ¿por la noché? venga, porque no!-solté una pequeña risita-
No hay comentarios:
Publicar un comentario