lunes, 2 de enero de 2012

Cap. 1 Gerard.


Era de noche, una fria noche de diciembre, yo volvia a casa, después de estar en el bar con mi novio, bueno, mejor dicho, mi ya ex novio... solo con pensarlo, sentia como las lagrimas venian a mis ojos... me ha dejado por otra... Ahora solo queria llegar a casa y poder desahogarme, gritar, llorar y romper cosas.
Andaba cabizbaja, con el pelo en la cara y con los ojos humedos y rojos. No pretendia que nadie me viera la cara en ese estado, pero de repente noté un golpe en mi hombro derecho. Levante mi cabeza muy rápido para pedir disculpas y seguir con mi camino, pero cuando alzé la mirada, y vi ese pelo rojo, y esos ojos dirigiendome una mirada entre simpatica y cariñosa solo pude balbucear un poco, y provocarle al chico una pequeña risa. El chico era un poco más alto que yo, y le considero delgado, con una cara muy dulce, pero con algo... algo que me inquietaba...
-Lo... lo siento, no iba mirando... ha sido mi culpa-Tenia una voz muy fea, se me notaba que estaba llorando, con la nariz taponada, y el rimel corrido
-No, tranquila, no pasa nada... espero no parecerte un poco atrevido, pero ¿estas bien? Parece que has estado llorando-Dijo con una pequeña sonrisa
-Si... yo... –derramé unas lagrimas- me acaba de dejar mi novio en aquel bar de allí... me ha dejado por otra-rompí a llorar. El me abrazó, no entiendo porque, ni siquiera conocia su nombre, ni el el mio, pero notó que lo necesitaba, necesitaba un abrazo, y el me lo dio, simplemente me lo dió. Yo seguí llorando unos minutos en sus brazos, hasta que me di cuenta de la situación.
-Gracias ,necesitaba un abrazo, pero ni siquiera se como te llamas...
-Gerard. Gerard Way. Encantado de conocerte, em...
-Angela. Solamente Angela. -esbocé una pequeña sonrisa-
-¿Estas mejor? ¿Quieres que vayamos a tomar un café? Invito yo.
-¿Café? ¿por la noché? venga, porque no!-solté una pequeña risita-

Nos dirigimos hacia el café, que estaba a unos 10 minutos andando. Cuando entré por la puerta, me enamoré de aquel lugar, era tan... tan... ni siquiera tengo palabras para describirlo, me encantaba! Cuando entramos estaba sonando la canción de “Highway to Hell” de AC/DC (cada vez me gustaba mas ese lugar) Gerard se sentó en una mesa y me indicó con las manos que fuera con el. Pidió un par de cafés con leche. Nos los sirvieron enseguida.

Estuvimos casi toda la noche hablando de nosotros, de nuestra vida, nuestro pasado... de todo.

Me parecía un chico encantador, simpatico y muy agradable, seria un buen amigo, espero.Eran más de las dos de la madrugada, y no pudimos evitar beber un poco, asi que el me acompañó hasta mi casa. Por el camino lo pasé genial, riendo, gritando, cantando, bailando, jugando... Me cayó muy bien el tal Gerard. Cuando llegamos a mi casa, le invité a subir, a tomarnos la última copa, y tras desistir un poco, accedió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario